lunes, 8 de octubre de 2012

La clave que te permitirá encontrar cualquier libro...


… es el ISBN, o International Standard Book Number, o Número Estándar Internacional de Libros, o esa retahíla de números que acompaña al código de barras impreso en la portada trasera de un libro y que, por si no te habías dado cuenta, siempre empieza por 978 y casi siempre continúa, en este país, con un 84, y termina de una forma en absoluto caótica ni caprichosa, sino haciendo referencia a la editorial responsable de su publicación y, final e inevitablemente, a su identidad única e intransferible.

Resumiendo y aclarando, el trío 978 indica que el artículo en cuestión no es otra cosa que un libro, y la pareja 84 que su país de origen es España. Cualquier otro número representaría otras nacionalidades o idiomas (EEUU, Reino Unido y otros países de habla inglesa comparten el 0 y el 1, los de habla francesa tienen asignado el 2, los de habla alemana el 3 y el 950 (este no te lo esperabas) se refiere a Argentina).


Un ejemplo práctico: si entras en una librería en busca de un libro que se llama, más o menos, Manual Para La Organización Civil De Empresas Coyunturalmente Asociadas, Volumen 2 Parte 1ª, de los autores Antonio García Sánchez, Sancho García Blanco y Blanca García Herrero entre otros, decimocuarta edición, y de una editorial cuyo nombre ha quedado ilegible porque estaba justo en el doblez del trozo de papel donde traías anotada toda esta información, verás como los ojos del librero se llenan de lágrimas y las manos le tiemblan al acercarse al teclado de su ordenador. Pero si, después de unos momentos de silencio cargados de tensión, añades que tienes el ISBN, notarás como dicho librero apenas puede contener las ganas de besarte. Y no porque este código tenga connotaciones especialmente románticas para nuestro gremio (*), sino porque le has dado el dato definitivo para que la localización de la obra que buscas termine en cuestión de segundos y no quede frustrantemente inconclusa tras varios minutos de extenuantes zambullidas en bases de datos y catálogos...

(*) Es decir, si estuvieras interesado/a en seducir a un/a librero/a, no te bastaría con susurrarle al oído los ISBNs de las obras fundamentales de la literatura romántica...

1 comentario:

  1. ¡Olé! Tú si que has sabido explicar las multiformes cuitas que nos desbordan por causa del desconocimiento generalizado de este numerito mágico!

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