Lucile, madre de Delphine y con la que siempre mantuvo una relación muy difícil, ha muerto en misteriosas circunstancias. ¿Ha sido una muerte natural o quizá un suicidio? La autora decide investigar las circunstancias de su fallecimiento a través de la historia de su vida y al mismo tiempo intenta hacerle un homenaje a través de este libro.
Para ello investiga el pasado de su familia por todos los medios a su alcance: entrevistando a sus hermanos, familia, vecinos, amigos y recopilando antiguas cartas, cintas de video y audio. No siempre descubrirá lo que ella deseaba (o al menos esperaba), porque en esta búsqueda no encontrará una única verdad: cada testimonio distorsionará la nitidez de los hechos que cada protagonista vivió.
Sale a relucir la grandeza de una familia muy humana, casi ideal en apariencia: el amor, la amistad, la responsabilidad... Una familia que gusta de reunirse y vivir en multitud. Pero también, como es normal, habrá episodios más oscuros: las diferencias de personalidad de cada integrante de la familia que crean los típicos roces, miedos, dudas, abusos... Además la muerte siempre rondará a la familia...
Los protagonistas que que más influirán en la vida de su madre serán sus abuelos.
Un abuelo con éxito entre las mujeres, revolucionario y siempre luchando por causas inverosímiles o desesperadas. Una persona preocupada por llegar a fin de mes y cubrir las necesidades de su creciente familia. Con una faceta oscura y terrible, decisiva en el destino familiar.
Una abuela de origen provinciano con un gran corazón, generosa, devota en cuerpo y alma de su marido y de su familia. Sus objetivos en la vida son amar a su marido y tener 12 hijos ("sólo" logrará tener 9).
Lucile, su madre, es la segunda hija de una familia numerosa, una niña "diferente". De niña trabaja, por su gran belleza, como modelo de ropa infantil de éxito hasta que llega a la pubertad y lo deja hastiada. Es una niña silenciosa, siempre pensativa, en su mundo propio, con una gran falta de interés por los estudios (en especial con la gimnasia) que desemboca en un problema de absentismo escolar. Marcada desde muy joven (al igual que toda la familia) por la muerte de un hermano pequeño en un desgraciado accidente y posteriormente por otras pérdidas de seres queridos que irán minando poco a poco su vida. Se casa muy joven, embarazada de Delphine, pero su amor se agota pronto y se divorcia en pocos meses. Cae entonces en una espiral de decadencia interior y dejadez: los hombres desfilan por su cama y las drogas son el pan de cada día. Esta crisis desencadena en ella un comportamiento bipolar que posteriormente deriva en brotes psicóticos que la harán entrar repetidamente en varios centros psiquiátricos. Pero cuando más negro es su destino logrará rehacer su vida: el sentimiento de orgullo de tener cerca a sus dos hijas la mantendrá viva...
Es una muy buena novela pero dura, muy dura, extenuante a veces. Una novela de sabor amargo que no podrás abandonar. Ambientada en el bohemio Paris desde los años 50 hasta los 80, sobre una mujer que ya desde muy joven se deja llevar por la vida, que la desborda y destruye (o más bien se autodestruye) su esencia, pero al final ve una luz en su camino. No tengo la absoluta certeza de si es realmente autobiográfico. Da a entender que lo expuesto es biográfico... Si es cierto... la vida es muy perra.
Hay una cosa que tengo que comentar porque me llama mucho la atención (me provoca intranquilidad y agitación) el que la autora prácticamente no usa términos familiares como madre (o mamá), padre (o papá), abuelo, abuela... sino sus nombres propios. ¿? ¿Es consecuencia de la amarga relación con su madre? ¿Es típico de la cultura francesa? A mi me descoloca.
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