jueves, 18 de octubre de 2012

Leningrado tiene setecientos puentes

Un personaje con una insólita costumbre para pasar la tarde del domingo y con una ligera obsesión por las maletas ajenas, su contenido y, como no, por la anónima persona a la que pertenecen.

Un hombre retenido contra su voluntad en la fronteriza ciudad de Jericó sin saber por qué y con una inusitada atracción por su captora.

Un pastor que recibe como extraña herencia de su tío un curso para aprender ruso en plena dictadura franquista.

La muerte accidental de una niña marca de por vida a su amiga a punto de emigrar con su familia a México. Hasta que ya en plena vejez recibe la noticia de que milagrosamente está viva y decide regresar a su hogar en España para reencontrarse con ella.

Y así hasta 18 maravillosos relatos recopilados en este libro.


¡Ah, el difícil arte del relato corto! Qué complicado es ofrecer historias que te hagan disfrutar otras vidas, momentos y lugares en pocas líneas. Y qué bien domina este arte Mar Sancho. Con la maestría de un cirujano en el dominio de la situación y del lenguaje. Siempre encuentra la adecuada cadencia para darle ritmo a la historia, el verbo o el adjetivo apropiado... Ni más ni menos. ¡Y no es poco!

Al leerla siento como si fuera una amiga que conociera desde la guardería y con la que charlo tomando un café.

:D

Para más información: Leningrado tiene setecientos puentes

Por cierto, ¿cuántos puentes tiene Leningrado?

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